Nada se puede hacer en un segundo, mucho menos un viaje, sea cual fuere el motivo del mismo. Por lo tanto, deberás tener en cuenta que la organización y planificación del viaje deberás hacerlo con antelación, para poder trabajar con calma en todos los detalles, a saber:

1. Una vez que hayas elegido tu destino, deberás ir a la Embajada o Consulado del país correspondiente para hacer los trámites de visa (si fuera necesario). Caso contrario, informarte si necesitas vacunas, para aplicártelas con tiempo, si fuera el caso.

2. Informarte sobre la moneda del país y adquirir algún efectivo de la misma, para tener ni bien llegues a destino. Claro está que tendrás que verificar tus tarjetas de crédito y/o débito para poder utilizarlas en el exterior.

3. Informarte sobre el clima del país, para seleccionar con calma la ropa que llevarás y ver si necesitas comprar algo para que nada te falte.

4. Hacer fotocopias de tus documentos, pasajes y tarjetas bancarias, y llevarlas en un lugar diferente de donde irán los originales. En caso de pérdida o robo, las fotocopias siempre ayudarán para resolver el problema.

5. Llevar todos los datos de las embajadas o consulados de tu país en el país de destino, en caso de necesitar contacto por algún inconveniente.

6. Llevar los remedios que tomas a diario, si sufres de alguna dolencia crónica, y llevar también medicamentos comunes, como aspirina, carbón, antiinflamatorio, porque siempre es válida la frase “mejor prevenir que curar”.

7. Ya sea o no obligatorio, llevar siempre un seguro de viaje con asistencia médica internacional, puesto que sólo con él estarás cien por ciento protegido.